Luego del retiro de la Sibutramina parece interesante hacer un análisis rápido de cuáles son las opciones en el mercado, pero para hacerlo más interesante nos vamos a circunscribir a aquellos que están en proceso de ser aprobados por la FDA este año 2010, a manera de compensar el retiro de la desdichada Sibutramina. Quedan de los más viejos las Fentermina y el Orlistat, pero de ellos no vamos a ahondar.
La obesidad es un gordo problema a nivel mundial, con una alarmante prevalencia de 400 millones de personas obesas (y con un aumento súbito en países emergentes), según el último informe dado a conocer por la OMS. Además, la obesidad constituye un factor importante de riesgo para el desarrollo de múltiples patologías crónicas, tales como diabetes tipo 2, hipertensión arterial y dislipidemia (todos ellos blancos para nuevos medicamentos lucrativos). Todo lo anterior, hace urgentemente necesario contar con mejores posibilidades terapéuticas farmacológicas que las actuales, no solo en eficacia en reducción de peso si no en menores efectos secundarios, de manera que en conjunto con la dietoterapia, actividad física y cambios conductuales sea una solución.
El tratamiento farmacólogico de la obesidad está indicado en la actualidad para pacientes obesos, esto es IMC > 30 kg/m2 o bien para aquellos con sobrepeso (IMC > 27 kg/m2) que presenten patologías asociadas, que no hayan respondido apropiadamente a las medidas no farmacológicas.
Este año han intentado ser aprobadas: la Qnexa de Vivus Inc., la Lorcarserina de Arena Co y el Contrave de Orixigen Th, todas estas inversiones están en un suspenso interesante, debido a que con la retirada del producto de Abbott y sus genéricos quien entre primero golpeará dos veces. No se espera un repunte duradero de las opciones existentes, en espera de el nuevo de la cuadra.
El Qnexa (fentermina y topiramato en combo) ha demostrado provocar una reducción del peso superior al 10% (sorprendente) del peso corporal inicial en estudios de un año de consumo, contra un 2% del placebo. Sin embargo el panel de expertos de la FDA en su junta de Julio ha rechazado (10 a 5) la comercialización del producto debido a fallas en la seguridad del mismo. A saber, efectos adversos renales, incremento del ritmo cardiaco (recuerdan la sibutramina), posible teratogenesidad y un poca fundamentada reticencia por el tema de efectos psiquiátricos. En fin, el panel considera mayor los riesgos que la enfermedad. Aunque debo acotar, que una reducción del 10% de peso, sumado a mejora de los niveles de colesterol y presión, puede compensar más ampliamente los defectos de la droga, entiéndase que parece apresurado el rechazo. A esta molécula le han logrado retrasar su lanzamiento pero no la han “asesinado”, actualizaremos oportunamente.
Contrave: la reducción de peso documentada es del 5% y de igual manera que la anterior no es un fármaco de siguiente generación si no un hibrido que involucra Wellbutrin (en alta dosis) y Naltrexona (para lidiar con los efectos secundarios). Bajo la misma sesión el Contrave ha sido votado negativo por el panel de la FDA pero por nuevos datos va a ser revisado de nuevo en diciembre. El Contrave se basa en dos moléculas bien conocidas, no es de extrañar que sea aprobado prontamente.
Por último, la Locarserin, aumenta la saciedad bloqueando receptores específicos 5HT, aunque solo logra una disminución del peso en 3%. Cuando se menciona 5HT se asocia a Sibutramina. Este receptor es el blanco para aumentar la saciedad (Subtipo C), pero también existe en el Corazón (subtipo B), con consecuencias desastrosas para Abbott. La locarserin tiene una afinidad 100 veces mayor sobre C contra B. Sin embargo, la reciente decisión de la FDA con respecto a la sibutramina me deja confuso, locarserin es de lo nuevo lo más inocuo, pero solo un 3% de reducción de peso cae en el rango de cambios de hábitos.
Fuentes:

No hay comentarios:
Publicar un comentario