sábado, 24 de julio de 2010

Colores funcionales en medicamentos o de cómo Neo no era tan libre de elegir.



Todos los productos están regidos por 4 aspectos que pueden dictar su éxito comercial, el costo material (dinero), el diseño, el color y el prestigio. Estos cuatro costados de un producto pueden observarse más claramente con los productos cosméticos, por ejemplo en perfumería.
El costo material: en cuanto al tema que nos atañe, este está dictado por la relación que el paciente hace entre efectividad del medicamento contra su costo.


Diseño: La forma farmacéutica del producto, su terminación pulida o mate, si es tableta recubierta o cápsula, si es cápsula blanda o dura. Todo ello tiene distintas percepciones para el paciente. De igual manera el empaque, si es transparente o aluminizado, por ejemplo, puede influenciar al consumidor y su percepción de calidad.
El prestigio: en ello tiene que ver dos características, primero el prestigio de Marca, en caso de ser un laboratorio respetado (reconocido) y en segundo lugar la apreciación del valor del producto en sí mismo. Esto último se puede notar que las cápsulas parecen ser más valiosas o apreciadas por el paciente que las tabletas recubiertas. Las ampollas bebibles tienen mayor apreciación que otras presentaciones de soluciones multi-dosis y así por el estilo.
El color: De esto es lo que va este post.
El color de una preparación farmacéutica puede influenciar al consumidor o paciente (según el cristal con que se mire, no entro en controversia), ya que al resultarle más atractivo el fármaco puede aumentar su convencimiento de la efectividad del mismo.
El test de colores de Luscher es una prueba psicológica ideada por el Dr. Max Luscher (Basilea, Suiza). El test se basa en que la percepción de los colores es objetiva y universal, pero las preferencias son subjetivas y que esta distinción permite medir el estado subjetivo de manera objetiva, revelando la persona que realmente es y no aquella que se muestra a los demás, ya que la selección de colores es guiada de forma inconsciente. Se ha demostrado que el color rojo aumenta las pulsaciones, el ritmo de respiración y la presión sanguínea. El color azul posee efectos contrarios.
Se ha logrado determinar que las cápsulas azuladas mejoran los efectos terapéuticos en los tranquilizantes. Las tonalidades verdes poseen connotaciones de calma y a la vez de frescura, por lo que se sugiere utilizar en antitusivos. Las vitaminas y los estimulantes parecen tener una percepción de mayor efectividad cuando se utilizan el color rojo o amarillo en las cápsulas o tabletas recubiertas. Los tratamientos oncológicos pueden tener un mejor efecto con cápsulas de colores rojos o amarillos, debido a que ella otorga un grado de optimismo en el efecto terapéutico, por citar algunos ejemplos.
Este no resulta ser un asunto subjetivo ya que los colores motivan sensaciones iguales en todas las personas (criterio objetivo), pero lo que si puede variar es si a la gente le gusta o no le gusta esa sensación (criterio subjetivo). Varios estudios respaldan esta afirmación. Por lo que la elección del color del recubrimiento de la tableta o de la cápsula mejora efecto terapéutico e hilando fino, pudiera mejorar también el seguimiento del tratamiento.
Pero entonces, ¿Qué color elegir?. Depende de el principio activo y si la elección para la formulación la trasforma en tabletas o cápsulas blandas o duras o en solución. Por lo que el estudio de los colores debe adecuarse a la formulación y ser parte del departamento de investigación y desarrollo en conjunto con el departamento de mercadeo. Se debe recordar que el lenguaje del color es el lenguaje de los sentimientos y de las emociones.
Nota: Neo no era tan libre de elegir, en un ambiente tan caótico ya estaba predispuesto a continuar en movimiento, el rojo (fármacos estimulantes) era una elección previsible.
Fuentes varias:

No hay comentarios:

Publicar un comentario